Por mucho tiempo tuve pena de hablar de mi “situación médica”, porque queramos o no, vivimos en una sociedad machista en la que si te gusta el rosa, no tienes un GRAN historial de novias y “aventuras”, y tienes problemas de fertilidad, entonces no eres un hombre de verdad.

Y después de todo lo que he pasado, ¡vaya que me siento un hombre de verdad! Soy Mauricio y tengo hipogonadismo, lo que en términos básicos es que mis testículos producen muy pocas hormonas; lo que trae como consecuencia, en la mayoría de los casos…infertilidad.

 

La verdad nunca me había preocupado la parte de ser “de salva”; siendo sinceros, tanto a mi novia como a mí nos daba más tranquilidad contar con la poca o nula eficiencia de mis muchachos para apoyar al condón en nuestras noches de pasión. De hecho lo que más me alteraba y avergonzaba era lo delicada que sonaba mi voz; juro que no bromeo, incluso un día llegaron a decirme por teléfono “buenas tardes señora”.

 

Esa fue mi señal para hacer de inmediato una cita con el médico y ver si había algo que pudiera hacerse. Fue en ese momento que me enteré que padecía hipogonadismo, la verdad yo creía que solamente había sido “bendecido” con una voz delicada y femenina (sarcasmo…obvio).

 

Resulta que este padecimiento puede afectarnos tanto a hombres como a mujeres, ¡viva la igualdad de género! Y se puede dar por una gran variedad de razones, que van desde la genética hasta deficiencias nutricionales.

 

En mi caso se trata de mi alimentación, al parecer mi estricta rutina de ejercicios y dieta ha tenido un impacto negativo en “mis muchachos”, lo bueno…el médico puede ayudarme a mejorar al grado de darle más vitalidad a mis espermas para, en el momento adecuado, pueda volverme padre.

 

Claro que como todo en la medicina, esto no será magia; y tendré que ser muy paciente durante todo el tratamiento. Y aunque mi voz nunca sonara tan varonil como la de Thor, el doctor prometió que al menos no me confundirán con una señora cada vez que conteste el teléfono.

 

Creo que lo que me gustaría dejarle a esta comunidad es…olviden todas las etiquetas que la sociedad nos ha enseñado, cuídense, no duden en acercarse con lo especialistas, un hombre no es menos hombre cuando acepta que tiene un problema de salud; es más, nos volvemos hombres de verdad cuando nos agarramos las…”góndolas” y le hacemos frente a nuestros problemas o cuando apoyamos a nuestras parejas.

 

¡Un aplauso para todos los hombres MUY hombres!

 

Mau