Hola amigas de Mom to be. Mi nombre es Sandra y soy de Minatitlán, Veracruz. Me uní a esta página porque nos enfrentamos a mucho en este transcurso de llegar al embarazo; pasamos por mucha presión social, por incertidumbre y miedos, pero algo que entendí muy bien en este camino, es lo que significa el apoyo y saber que somos muchas luchando por lo mismo.

Mi esposo y yo tenemos 7 años de casados y desde entonces buscamos tener un bebé, pasamos por muchas desilusiones, pero fue hace 4 meses que todo cambió y hoy gracias a Dios estamos esperando a nuestro pedacito de carne.

Mi historia comienza un día que asistí al Instituto Mexicano del Seguro Social, y en medicina preventiva me encontré con una  trabajadora social que, durante mi revisión me preguntó si tenía hijos, a lo cual contaste que no. Entonces ella me platicó su historia y me contó que el IMSS tiene una especialidad que se llama Biología de la Reproducción y me dijo que pidiera mi cita allí. Ese día salí muy contenta porque empezaba a ver una buena señal en este camino.

Lo primero que hice fue solicitar una cita con mi médico familiar y plantearle todo lo que estaba sucediéndome, que tenía 7 años de casada, 34 años y que no había podido tener bebés, nunca había quedado embarazada. En ese tiempo ya estaba pasada de peso y mis estudios de glucosa eran de alarma, entonces me enviaron a planificación familiar porque es de riesgo quedar embarazada con sobrepeso y con glucosa elevada.

El médico nos explicó las consecuencias y me sugirió trabajar en mi sobrepeso. Seguí yendo a las consultas porque además mis periodos parecían irregulares. Hasta que llegué a la especialidad de ginecología y nuevamente platiqué mi situación. La ginecóloga me mandó a hacer algunos estudios y me programó una nueva cita.

Al llegar al módulo de citas de especialidades fue donde mi suerte cambió, porque la trabajadora social solita me preguntó por qué no pasaba a Biología de la Reproducción y entonces ella me hizo la cita para biología de la reproducción. Mi siguiente cita fue con el especialista y ya no en ginecología.

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Llegamos a biología de la reproducción y el doctor nos envió a hacer estudios a mi esposo y a mí. Todos los estudios me los realizaron ahí en el IMSS, estudios de sangre, glucosa, tiroides, perfil hormonal, toxoplasmosis, citomegalovirus, exudado vaginal, no recuerdo cuantos más. Mis estudios de glucosa eran malos y de la tiroides también, me indicó hacer dieta y ejercicio. Entonces me inscribí  en clases para hacer ejercicio y comencé a comer más saludable.

Regresé y me envió a hacer más estudios de tiroides y glucosa, al parecer había nivelado todo. ¡Ya estaba mejor de salud! Entonces me hicieron una histerosalpingografía para saber si tenía permeables las trompas y resultó que las tenía un tanto tapadas, y como el estudio lleva un líquido de contraste, eso a veces ayuda a destapar.

Ya con todo listo, el médico me citó nuevamente y me dijo que comenzaríamos el tratamiento. Lo primero sería promover la ovulación mediante pastillas, y si no quedaba embarazada entonces me enviarían a CDMX para la inseminación artificial con 3 intentos y finalmente si no quedaba en esos 3 intentos te hacen la fecundación in vitro.

El primer paso estaba completado, había tomado las pastillas para la ovulación y tenía cita nuevamente con el Dr. Pero llegó la pandemia y se detuvo todo.

Mientras yo seguía haciendo dieta y ejercicio, coincidió que en mi trabajo nos brindaron apoyo con una nutrióloga, la cual es educadora en diabetes. También nos hizo estudios y me dijo que la insulina elevada inhibe la ovulación. Entonces me recetó vitamina D para la mejor metabolización de la insulina, fue curioso porque estas vitaminas hacían parecer que yo había bajado de peso, me veía muy delgada, pero solo había bajado 2 kilos, curiosamente.

El 27 de diciembre del 2020 fue mi último periodo, llegó el 6 de febrero y no me había llegado mi periodo, pero tenía cólicos y esa sensación como cuando te va a llegar el periodo. Me hice una prueba casera que me dio el médico de la empresa y se pintaron las dos rayitas. Yo en verdad no lo podía creer, pensé que era falso.

Mis compañeras del trabajo me llevaron a un laboratorio a hacerme la prueba en sangre y en 20 minutos me enteré que estaba embarazada de 6 semanas, ¡la mejor sorpresa! No lo podía creer. Ahorita ya tengo 16 semanas y gracias a Dios, todo va bien mi pedacito de carne llegará a finales de septiembre o principios de octubre 💕

Entonces les quiero compartir eso, muchas veces no es necesario pagar una clínica de fertilidad pero sí lo importante que es buscar biólogos de la reproducción.

Sandra B.